El buen señor subió a los cielos, como mandan los cánones, y se encontró de bruces con San Pedro, en su tradicional función de cancerbero. A la tópica pregunta de quién era y qué hacia hubo la respuesta del nombre y apellidos y la palabra "informático", palabra que el portero del cielo nunca habla oído.
Ante esta nueva profesión San Pedro decidió actuar como manda la regla, invitando al recién llegado a darse una vuelta por las tres posibilidades: cielo, purgatorio e infierno. Su misión era decidir dónde iba él y, por tanto, dónde le iban a seguir el resto de los informáticos, según fueran muriéndose.
El esforzado informático número uno empezó su peregrinación. El cielo le pareció demasiado aburrido: mucha arpa y poca animación. El purgatorio estaba lleno de gentes sin rumbo. Así que puso proa al infierno donde fue recibido con una magnifica fiesta (daiquiri, música salsa, bailoteo...) que le convenció de las bondades del lugar.
Raudo, el informático vuelve escaleras arriba hasta San Pedro a notificarle su decisión: infierno. Las admoniciones no sirven de nada y el incauto informático se vuelve escaleras abajo hacia el fiestorro. Llama a la puerta y un diablo lo empuja violentamente dentro de la caldera.
El informático, perplejo, protesta y pregunta cómo es posible que lo que un minuto antes de tomar la decisión era un paraíso se haya transformado en un infierno.
La repuesta, obvia, fue: "Nadie te ha explicado qué es una demo?" .
© periko.net 5.0 Actualización : 11/09/2007